Sobre novela romántica, críticas divertidas y sinopsis irrepetibles

Noviembre 4, 2009

tallerEsta semana es especial para las personas que por profesión o por afición estamos relacionadas con el mundo de la novela romántica, y en mi caso podría perfectamente colgar el cartel de “cerrado por Jornadas” ¹ (¡o publicarlo en una entrada!). Sin duda, estoy en frecuencia romántica total, pero…

Regresé de casualidad a un blog que hacía algún tiempo que no visitaba, y pasé un rato tan bueno leyendo una crítica salada, salada -desternillante, diría- sobre una novela romántica que se publicó este verano, que decidí dedicarle estas líneas.

A pesar de que hay críticas para todos los gustos (y disgustos), estoy convencida de que es posible “criticar” con gracia, y  creo que las aficionadas conocemos muy bien qué aspectos del género han mejorado, y cuáles no, y somos las primeras en tomarnos con humor una frase desafortunada de la autora -o pésimamente traducida-, o una de esas portadas infames…

En este caso, la crítica arremete contra la sinopsis y le dedica el párrafo final a la portada, que también se las trae. No es la primera vez que hago referencia a un texto escrito por este blogger; el anterior también me pareció muy divertido pero éste, te aseguro, no tiene desperdicio. Así que te dejo con Amar a Morgan; a ver qué te parece.

Yo, desde luego, me he reído lo que no está escrito ;-)

¹ Me refiero a las III Jornadas de Novela Romántica que se celebrarán en Sevilla los próximos días 6 y 7 de noviembre, evento del que encontrarás más información aquí.

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Image by WorldofLongmire. ¿Conoces las portadas de Longmire? ¿No? Son para partirse…


Novela romántica: veinte años no son nada

Octubre 28, 2009

Hace unos días, dando vueltas por internet, dí con un artículo titulado “La buena salud de la novela romántica”. Era de El País, y la verdad, no me sorprendió; últimamente todo el mundo habla de este lucrativo género, aunque sea para decir las mismas cosas de siempre. Total, que hice clic y avancé por el texto rápidamente -sin fijarme en detalles- con el filtro anti-memeces activado, buscando aquella palabra, frase o concepto que despertara mi interés lo bastante como para darle una segunda leída más profunda al texto.

Sucedió por el segundo párrafo, cuando leí:

“…Acaso en el colino de la autocomplacencia admitimos que Gabriel García Márquez o Umberto Eco traspasan la frontera mítica de las ventas en el supermecado, o que el éxito de aquel autor novel que da bien en televisión y escribe sobre recuerdos de la provincia le garantiza una segunda edición. Y punto. Pero, como ocurre casi siempre, el punto está en otra parte, donde nuestros ojos ciegos de mirar ya no ven nada. Penny Jordan…”

¿Penny Jordan? (Casi me da miedo añadir lo que pensé a continuación) ¿Quién es Penny Jordan? Abrí otra pestaña e hice una búsqueda rápida en Autoras en la Sombra, pero no obtuve resultados, y esto sí que me resultó raro. ¿El País le dedica un artículo a una escritora de romántica que no aparece en la mejor base de datos en español sobre novela romántica? Raro, rarísimo.

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bookcoverSi como me sucedió a mí, no te suena el nombre de Penny Jordan, aquí tienes unos enlaces acerca de esta súper prolífica escritora, incluido el de su página web oficial.

Wikipedia: Penny Jordan
Harlequin Iberica: Listado de libros disponibles de Penny Jordan
Jeques y Sultanes, Libros de Penny Jordan en UniversoRomance
Web Oficial de Penny Jordan

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Como te imaginarás, volví al artículo en cuestión, y esta vez sí, comencé a leerlo detenidamente desde la primera línea y cuál no sería mi sorpresa cuando descubro que se trataba de una noticia de hace veinte años. Sí, según los señores de El País, la novela romántica gozaba de buena salud ya entonces. Aquí tienes el enlace.

Sin embargo, al menos, en novela romántica, veinte años no son nada.

O eso parece.

Con distintos nombres, y distintas cifras, la prensa no especializada continúa diciendo más o menos lo mismo:

  • que se trata de lectura de entretenimiento con un imprescindible final feliz, cuyo principal público es femenino y busca a través de ellas relajarse y evadirse de lo cotidiano,
  • que los protagonistas masculinos son siempre hombres perfectos (léase, “perfectamente irreales”),
  • y que en lengua castellana, España tiene en la desaparecida Corín Tellado, su representante romántica a nivel internacional.

Algo sí ha cambiado, y es que a diferencia de lo que dice el artículo en su párrafo final, las editoriales españolas muestran un claro interés por el género, y están apostando por escritoras en lengua castellana.

Me pregunto cómo estará el panorama dentro de otros veinte años. ¿El género seguirá siendo considerado literatura de segunda? ¿Alguien ocupará el trono que Corín Tellado dejó vacante, o internacionalmente continuará como punto obligado de referencia cuando se trata de novela romántica española?

¡Ay, quién tuviera una bola de cristal!


El muñeco de nieve, un relato romántico

Octubre 21, 2009

Hoy ha salido el sol en mi comunidad y no me apetece referirme a páginas en blanco, ni a novela romántica. Hoy me siento romántica.

Así las cosas…

¿Qué tal si te dejo en compañía de una historia de amor?

¡Que la disfrutes! ;-)

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El muñeco de nieve

- I -

 

in_love_1     Marc aprovechó el movimiento de calzarle el gorro al muñeco de nieve para echar un vistazo al reloj disimuladamente. Al día siguiente a esa misma hora Sussy estaría de vuelta en la Mansión Halliwell, con papá y mamá.
     Y él, hecho polvo, con trescientos cincuenta días por delante hasta que ella regresara. Suponiendo que lo hiciera.
     —Vuelve conmigo —dijo Sussy dándole un tirón a su bufanda—. Te decía que la naríz está torcida y eso parece cualquier cosa menos una boca.
     Él sonrió resignado. Claro, tenía que ser perfecto. Capturar la esencia de una felicidad efímera y hacerla durar hasta que volvieran a ser felices durante otros quince días.
     Sólo que hacía tiempo que él no conseguía hacerla durar y últimamente hasta capturarla le resultaba difícil.
     Dos semanas no era suficiente. Para él, ya no. Quería más, necesitaba más.
     —¿Mejor así? —dijo Marc, y se restregó las manos para hacerlas entrar en calor.
     Sus trenzas estilo Heidi se sacudieron graciosamente cuando Sussy asintió varias veces, y una sonrisa le iluminó la cara.
     ¿Cómo podía estar tan contenta sabiendo que pronto volvería a haber siete mil kilómetros entre los dos?
     —Estamos listos, Annie. Dispara cuando quieras —dijo Sussy a su amiga, y se volvió hacia él—. ¿Patata o whisky?
     Marc no respondió, se limitó a sonreír a la cámara.
     Quizás después de todo, pensó, para Sussy él no fuera más que un capricho de niña de alta sociedad.

- II -

 

     Respiré hondo, dejé que el aire frío de la montaña me llenara los pulmones y miré alrededor. Saint Moritz tenía unas vistas hermosas y el día era perfecto, pero lo que hacía brillar aquel paisaje era Marc.
     Siempre había sido él, aunque mi padre pensara que yo me merecía algo mejor y mi madre perjurara que si me casaba con Marc, la mataría de un ataque al corazón.
     ¿Qué hombre podría ser mejor para mí que uno capaz de aceptar semejante tortura sin perder la sonrisa, sólo por verme feliz?
     A veces, cuando lo miraba así, abstraído en construir un muñeco de nieve inolvidable, pensaba que lo nuestro se reducía a eso; un instante de plenitud que sólo vivía en una fotografía de postal navideña. Pero ya no lo pienso.
     Aunque bien visto, aquel muñeco estaba resultando de los que mejor olvidar. Faltaba simetría y no iba a arreglarlo con un gorro. Intenté hacérselo notar pero la abstracción de Marc era profunda.
     —Vuelve conmigo —le dije, y tiré de su bufanda para que dejara de pensar en la despedida—. Te comentaba que la nariz está torcida y eso parece cualquier cosa menos una boca.
     Él, como siempre, sonrió.
     —¿Mejor así? —me preguntó frotándose las manos. A estas alturas debían estar heladas porque se había quitado los guantes de lana para que la nieve no los mojara.
     Mucho mejor. Cuando le puse mi bufanda alrededor del cuello, el muñeco me pareció ideal.
     —Estamos listos, Annie. Dispara cuando quieras —le dije a mi amiga. Y a Marc, lo que le decía siempre—. ¿Patata o whisky?
     Él solía elegir “whisky”; yo por llevarle la contraria, “patata”.
     No respondió. Aunque su sonrisa preciosa continuó allí, su mente ya me acompañaba a tomar el avión.
     Yo me volví hacia la cámara con mi mejor sonrisa. Quería una foto perfecta para un momento que jamás olvidaríamos.
     Porque esta vez, yo no volvería a Boston.

- III -

 

     Esa fue la última vez que Sussy y yo nos fuimos a esquiar juntas a Saint Moritz. Recuerdo que aquel día ellos me parecían distintos. Sussy era una sonrisa con trenzas y lo de Marc… No sé, era demasiado silencio hasta para un suizo alemán.    
     Él fabricó el consabido muñeco de nieve que ponía fin a las dos únicas semanas al año que pasaban juntos. Ella le pidió que retocara la nariz y la boca que no habían quedado bien y cuando él lo hizo, Sussy se quitó la bufanda y la puso alrededor del cuello del muñeco. Los dos sonrieron a la cámara. Encuadré y disparé la misma foto que venía haciendo el mismo día de los últimos tres años.

     Entonces, no tenía la menor idea de que aquel ritual no volvería a repetirse.

     Al día siguiente los tres fuimos al aeropuerto, pero sólo yo volví a Boston. Sussy me dio la foto. “Quédatela, Annie, a mí ya no me hace falta” me dijo al despedirnos.

     Bendito sea el amor.

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© Patricia Sutherland.

 


Sobre escritores, páginas en blanco y el síndrome burnout

Octubre 16, 2009

empty_pageNormalmente no le habría prestado mayor atención a otro artículo relacionado con la famosa página en blanco del escritor, o con el síndrome de marras. Si alguna vez estuve bloqueada o quemada, la verdad, no me acuerdo así que lo más probable es que lo atribuyera a la falta de sueño o a los cambios bruscos de tiempo, y no le diera importancia. Pero me hizo gracia el título Cinco cosas a hacer cuando tienes el síndrome burnout del escritor. “¿Síndrome ‘estoy quemado’?”, pensé, “Já, eso no existe en mi diccionario”… (1)

Y resultó que justamente así comenzaba el artículo. La autora, Bobbi Linkemer, es editora, coach literario y ghostwriter. Ha publicado 14 libros y tiene a la espalda cuarenta años de experiencia como escritora profesional. Desde su juventud ha sido una adicta a la escritura, una adicción de la que dice nunca se ha rehabilitado, y aun así, admite que se ha sentido “quemada, agotada y bloqueada” en varias ocasiones. Así que, por eso de que “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, decidí continuar leyendo.

Realmente, Bobbi ofrece una perspectiva algo diferente de lo habitual que he leído sobre el tema. El artículo estaba incluido entre varios de otros escritores, en una publicación electrónica y aunque lo he buscado en la web de la autora para poner el enlace, no he podido encontrarlo. Así que resumo (y comento) abajo los puntos centrales:

1. Nunca digas nunca: esto es aplicable a todas las cosas en la vida. Es la palabra que con toda seguridad te hará la zancadilla, ya que no es posible saber qué nos deparará la vida o de qué manera nos sentiremos cuando nos toque enfrentarnos a algo inesperado.

 ”Nunca” y “siempre” son palabras que no me gustan. Las uso cuando escribo ficción por su carga dramática, pero en lo personal las encuentro demasiado definitivas. Ambas llevan implícita una rigidez antinatural con la que no consigo identificarme. La vida es cambio. Empezando por nosotros mismos, nada permanece inalterable. La supervivencia pasa necesariamente por la adaptación.

En el aspecto profesional el e-publishing nos ofrece un ejemplo claro. Hace seis o siete años publicar una obra electrónicamente se consideraba una opción de cuarta categoría, para muchos escritores ni siquiera eso. Era un “nunca” definitivo. Recuerdo perfectamente el revuelo que se organizó entre escritores de élite y público en general cuando en 2003 Cory Doctorow publicó una versión digital (de descarga gratuita, por supuesto) bajo licencia Creative Commons de su novela de ciencia ficción “In and Out the Magic Kingdom” al mismo tiempo que salía al mercado la versión impresa. De hecho, tengo en mis archivos un artículo de aquella época escrito por un editor norteamericano, en el que dice lisa y llanamente que publicar digitalmente, no es publicar. Tan solo seis años más tarde, el pasado 14 de octubre, el periódico El País abrió su sección de Cultura con este titular: “Francfort se rinde al libro electrónico”. El subtítulo es así de taxativo: “El “e-book” ganará al soporte tradicional en 2018. Un 25% del negocio será digital en dos años. Los editores españoles toman posiciones”.

“Nunca” ya está aquí, con todo lo que traerá aparejado en torno a los derechos de autor y las condiciones en que se venderán las obras digitales y cómo nos afectará.

2. Admítelo. Estás cansada. Estás harta de hacer lo que haces. Odias a tu jefe/editor/cliente. Estás desmotivada. Eres escritora y estás bloqueada [...]. La cuestión es, no lo niegues ni forcejees con ello. Detente, y toma consciencia de lo que está sucediendo en tu interior. El cuerpo no miente, y si está haciendo un nudo contigo, existe una razón.

 No estoy harta de hacer lo que hago ni odio a mi jefe/editor/cliente, ni mucho menos, estoy desmotivada o bloqueada. Pero soy mujer, y como la mayoría de mis contemporáneas “me enchufo” por la mañana y “me desenchufo” por la noche, de modo que sí he sentido los efectos del cansancio y en mi caso, con admitirlo no fue suficiente. Mi problema es que me apasiona lo que hago, y me cuesta parar. Así que además de reconocer que mi cuerpo estaba pidiendo a gritos que rebajara la marcha, tuve que implementar algunas medidas de emergencia. Entre ellas, hay una que me está dando muy buenos resultados: he programado el escaneo del antivirus para que se lance a una hora determinada cada día. Consume tantos recursos del sistema, que si aún estoy dándole a las teclas cuando empieza, tengo que dejarlo sí o sí porque todo se vuelve irritantemente lento.

3. Que no cunda el pánico. Cuando te sientas quemada, cansada, que estás escribiendo de forma mecánica o que estás demasiado bloqueada para intentarlo siquiera -y alguna vez te sentirás de esta manera-, tómate un recreo [...] Lee un libro, relájate frente a la televisión, pon tu CD favorito, limpia el suelo, arregla tu coche, haz yoga o taichi o karate. Haz cualquier cosa, menos escribir.

4. Sé consciente de que se te pasará. Aún eres una escritora, de hecho, una buena escritora. No has perdido tu talento ni la pasión por escribir [...] Sé como los taoístas: deja que fluya. No te torturas tanto cuando tienes la gripe ¿por qué hacerlo con este malestar pasajero? Ponlo a cuenta de una fase temporal, y sigue adelante.

 Creo que 3. y 4. van de la mano. Muchos tendemos a pensar -especialmente, las mujeres- que el mundo -nuestro mundo- se derrumbará si no estamos ahí dando el callo, y asegurándonos de que todo marcha según lo previsto. La realidad, mal que nos pese :-) , es bastante menos dramática. La clave está en concedernos el tiempo y el espacio suficiente para aprender a ver las cosas con la mayor perspectiva posible, y sin duda empezar por serenarse y tomar conciencia de que sea lo que sea, pasará, es un buen comienzo. Sí, ya sé, no me lo digas… ¡Jolines, cómo cuesta! 

5. Piensa en ello detenidamente. Si es serio, si es contínuo, si es doloroso y se resiste a irse, es posible que necesites hacer algo más al respecto que distraerte viendo una película o yendo a patinar. Es posible que necesites considerar detenidamente qué está sucediendo y si en verdad es hora de cambiar de actividad [...].

 A veces idealizamos nuestros propios sueños sin darnos cuenta y sólo vemos de ellos lo positivo, lo atractivo. Una antigua amiga de mis padres soñaba con retirarse a vivir a las afueras de la ciudad, en una gran casa de campo. Había crecido en una pero por requisitos de su profesión acabó convertida en una urbanita con un piso pequeño del que no veía la hora de irse. Finalmente lo consiguió: cuando le llegó la hora del retiro, se construyó una preciosa casa de tres plantas en un pueblo tranquilo y allá que se fue. Hace algún tiempo hablé con ella por teléfono. “¿Qué tal tu casita?” le pregunté. “Si hubiera pensado en el trabajo que me daría mantenerla, le habría quitado dos plantas a mi sueño”, me respondió ella con resignación.

La profesión de escritor, como todas, también tiene su lado inconveniente. La “página en blanco”, las cartas de rechazo, la indiferencia con que a veces se trata un manuscrito en el que has invertido meses de trabajo, las (malas) críticas… son parte del territorio del escritor. Constituyen la otra cara del sueño de “publicar”, una cara que puede llegar a convertir algo apasionante en una tortura si no se maneja adecuadamente. Como dice el refrán, “cuando coges el palo, coges las dos puntas”.

Si quieres echar un vistazo a la web de esta escritora, está aquí.

Nota: ¡Lo encontré! La versión original del artículo es esta (en inglés).
 
(1) En parte es cierto que no constaba en mi base de datos :-) ¿Sabías que el síndrome burnout o lo que vulgarmente se conoce como “estar quemado” es, efectivamente, un síndrome con sus correspondientes síntomas psico-físicos perfectamente definidos? Yo acabo de enterarme. Más información sobre eso aquí.


Novela romántica en lengua española ¿la leen las aficionadas españolas al género?

Octubre 7, 2009

 

Estaba echando un vistazo a la última lista de “Los más vendidos” (en romántica) publicada por Autoras en la Sombra, y al comprobar que los primeros diez títulos de las distintas librerías, incluídas las especializadas en novela romántica (The HeartMaker y Club Romántica), correspondían a autoras anglosajonas, caí en la cuenta de que no recuerdo haber visto nombres de autoras de habla hispana en estos listados que periódicamente las chicas de Autoras vienen ofreciendo desde hace un par de años; sólo el de Jezz Burning. No he podido verificarlo porque los archivos se actualizan con cada nuevo listado, pero en cualquier caso, me hizo reflexionar sobre una cuestión: ¿las aficionadas españolas del género compran novelas de autoras españolas? ¿O a la hora de elegir, prefieren escoger un nuevo título de una autora anglosajona, independientemente de si están familiarizadas con sus obras o no? Por supuesto, el término “españolas” lo uso para referirme genéricamente a lectoras y escritoras en lengua castellana.

Va a ser un año, con motivo de las Jornadas de Novela Romántica del año pasado, escribí en esta entrada, lo siguiente:

Las cosas están cambiando en el panorama de la novela romántica en castellano, pero no tan rápido como nos gustaría. Sin embargo, es lógico. El mercado continúa dominado por escritoras anglosajonas, lo que no sólo establece una pauta de lo que las lectoras del género en castellano están acostumbradas a leer, sino también de lo que las escritoras -primero lectoras del género- se sienten inclinadas a escribir. No hay que olvidar que para muchas aficionadas a la novela romántica, la búsqueda de evasión de lo cotidiano es un elemento importante a la hora de decantarse por la compra de un título, y en lo que vemos todos los días -situaciones, ambientes, personas- no solemos encontrar “magia” suficiente para proporcionar dicha evasión. Ésto es tan válido para unas como para otras. Sin ir más lejos, puedo ponerme de ejemplo: hasta el momento no he desarrollado ninguna historia romántica con personajes y ambientes latinos, y tampoco he leído ninguna. Pienso que aprender a ver el lado distinto a las cosas que nos son familiares es un proceso de reeducación de gustos y descubrimiento. Factible, desde luego, pero no inmediato.

En general, continúo pensando lo mismo, aunque once meses después de aquel comentario tengo que decir que sí he desarrollado una historia con un personaje latino -español-, ambientada en España, y que he leído algunas novelas románticas de autoras españolas. Una amiga me comentaba hace poco que compra cada nueva novela del género firmada por una escritora en lengua castellana que sale al mercado no sólo porque le gusta sino por “barrer para casa”. Algo así como patriotismo romántico.

¿Y tú? ¿Lees novelas románticas de autoras españolas? Me gustaría conocer tu opinión. ¿Te animas? Puedes dejarme un comentario, o utilizar la mini escuesta que aparece más abajo, lo que prefieras.

Gracias ;-)

 


III Jornadas de Novela Romántica — Sevilla 2009. Calentando motores – 2º Parte

Septiembre 30, 2009

jornadas_novela_romanticaYa sabemos quiénes asistirán, ahora sabemos dónde se celebrarán… A falta de conocer la agenda oficial de las Jornadas, los motores empiezan a subir revoluciones.

La semana pasada el blog Nuestras Novelas desvelaba algunos de los nombres de las autoras invitadas a las Jornadas, que habían confirmado su asistencia. Arlette Geneve, Mar Carrión, Claudia Velasco, Ebony Clark, Megan Maxwell, Mónica Peñalver, Jezz Burning, May Beneito, Olivia Ardey y Pilar Cabero son algunos de los nombres que conformarán el panel de invitados de la presente edición de las Jornadas. Si aún no conoces su trabajo, echa un vistazo en la pestaña Conexiones Románticas de mi blog (en la parte superior), encontrarás la dirección de sus casitas cibernéticas.

Hoy, la organización ha anunciado que las Jornadas tendrán una doble sede este año; la Sala del Almirante de los Reales Alcázares de Sevilla albergará la primera sesión, el viernes 6 de noviembre, y en el Aula Magna de la universidad de Sevilla, se desarrollará la sesión del sábado. Puedes consultar más detalles en la flamante web de la Organización:  JNR, Jornadas sobre Novela Romántica.

Ya falta menos para el gran fin de semana de la novela romántica española ;-:

06/10/09: Los organizadores de las Jornadas, acaban de confirmar la asistencia presencial de Teresa Cameselle dentro del panel de autoras invitadas, y de Josephine Lys, a través del chat. Asimismo, informan que la autora Amber Lake no podrá participar en las Jornadas de forma presencial, pero sí lo hará a través del chat.

 21/10/09: Ya está cerrada la programación de las III Jornadas de Novela Romántica.  Una conferencia y una mesa redonda inaugurarán los dos días que componen las jornadas. Puedes consultar los detalles y la agenda en esta entrada de Autoras en la Sombra. ¡La cosa estará al rojo vivo!  Y quedan solamente diecisiete días… ;-)

 

 

 


Internet y la novela romántica en español

Septiembre 23, 2009

Hace tiempo que quería dedicar alguna entrada a la creciente presencia de webs, foros y blogs de (o acerca de) la novela romántica en español, pero algún proyecto o asunto de última hora se cruzaba en el camino y posponía el trabajo de compilación.

Cuando empecé este blog, allá por abril de 2007, si hacías una búsqueda con las palabras “novela romántica” seleccionando como criterio “en España”, apenas aparecían un puñado de resultados relevantes: El Rincón Romántico, E-Románticos, Autoras en la Sombra, Consuelo Mariño -una autora española que publicaba digitalmente sus novelas y que debe haber “descolgado” su web porque no he sido capaz de volver a encontrarla-… Con los blogs, la cosa estaba aún más desértica: Jezz Burning, que estrenó bitácora casi al mismo tiempo que yo, y poco más. Prueba a hacer la misma búsqueda ahora y verás qué maravilla: hay una oferta variada y atractiva de voces románticas dando forma a nuestra visión latina del género.

Varios factores han contribuido al auge cibernético de recursos (webs, foros, revistas, blogs) y bitácoras de escritoras de novela romántica en español, entre los que, sin duda, se encuentran el esfuerzo de difusión que llevaron a cabo webs pioneras como El Rincón Romántico y Autoras en la Sombra, la convocatoria de premios de novela romántica -Terciopelo, Talismán-, y por supuesto, no puedo dejar de mencionar las Jornadas de Novela Romántica, iniciativa sevillana de  La Máquina China y la librería online The HeartMaker que han hecho posible que escritoras, traductoras, editores, webs especializadas, foreras y fans de la novela romántica se reunieran a debatir sobre el género, su presente y su futuro. Sinergia en su máxima expresión, que ha propiciado multitud de intercambios e ideas, y especialmente, que ha animado a muchas voces románticas a subir el volumen y expresarse alto y claro.

Al principio, pensé en usar el blogroll para clasificar los distintos “recursos románticos”, pero reconozco que soy un poco alérgica a las listas interminables de enlaces sin más datos que un encabezamiento que normalmente no va más allá de “mis sitios favoritos”. Si no haces clic en el enlace no sabes de qué va, ¿y quién tiene tiempo hoy en día para ir pinchándolos uno a uno? Es un dolor, y lo sé de primera mano, porque es uno de los métodos que usé para compilar estos datos.

Descartado el blogroll, me decanté por dedicarles una página en mi blog, y habilitar los comentarios para que si sabes (o quizás eres la dueña) de un blog o web que no aparece listado, puedas dejar los datos para que yo los añada donde corresponda. Hay esfuerzo, cariño y mucha ilusión detrás de cada web, foro o bitácora; qué menos que ayudar a difundirlo ofreciendo un par de líneas de descripción útiles que orienten al visitante. Así nació “Conexiones Románticas”, una página de mi blog en permanente actualización, dedicada a los recursos del género.

Y ahora sí, sin más demora, te invito a adentrarte en los dominios de la novela romántica en español a través de esta página. Por favor, siéntete libre de pinchar los enlaces que quieras (¡sus dueñas te lo agradecerán!) y recuerda que los comentarios están habilitados para sugerir adiciones, informar de enlaces rotos, o simplemente, dejarme un saludo. Siempre eres bienvenida.

 


Novela romántica y prensa… ¿positiva?

Septiembre 16, 2009

Echando un vistazo a los últimos contenidos de Autoras en la Sombra, dí con algo que me hizo fruncir el ceño. Me explico.

En el mes de julio, el periódico USA TODAY publicó un artículo de un miembro del staff -a más inri, mujer-, dedicado a la novela romántica, titulado “Scholarly Writers Empower The Romance Genre”. Las chicas de Autoras han colgado una versión traducida al castellano que bajo el título “Escritoras académicas otorgan prestigio a la novela romántica” puedes leer aquí.

Me interesa conocer todo lo que se dice sobre el género, y en términos generales, pienso que el solo hecho de que se hable de novela romántica es, por sí mismo, un buen signo. Hechas las oportunas aclaraciones, este artículo en concreto no me parece en absoluto prensa positiva.

Me sorprendió que hiciera referencia a uno de mis blogs favoritos, SmartBitches porque lo sigo con atención -o eso creía, y no recordaba haber leído nada sobre el tema. Evidentemente, el post que recogía la noticia del artículo se me coló. Así que mientras me dirigía raudamente a su bitácora a buscarlo, disfrutaba con anticipación de lo que pensaba que sería un post corrosivo, al mejor estilo SmartBitches.

Pero volví a sorprenderme; según dicen, a ellas también les pareció prensa positiva.

Quizás sea mi lado diablo haciendo de las suyas, pero no consigo entender de qué manera el hecho de que haya autoras de romántica con una formación académica le “otorga prestigio” al género. ¿Qué es lo que se está sugiriendo? ¿Que si lo escriben mujeres académicas entonces no ha de ser literatura de segunda? ¿O quizás que el éxito de las novelas de Julia Quinn está relacionado con haberse graduado en Harvard? Según datos manejados durante las últimas Jornadas de Novela Romántica en Sevilla, sólo un 13,3% de las lectoras de novela romántica tienen nivel de estudios universitarios. Me pregunto cuál sería el porcentaje si se hiciera un muestreo entre las autoras del género. Intuyo que aún hoy, tampoco serían mayoría.

Cuidado con los mensajes subliminales. Sólo nos faltaría que la validación del género viniera de la mano del número de posgrados que engrosan nuestro currículum. O el de nuestras lectoras.


Estrés post-vacacional y el sentido de la vida.

Septiembre 9, 2009

vintage_summerHoy he pasado de la reflexión a la carcajada en cuestión de cinco minutos. Ordenando unos artículos que estuve imprimiendo ayer para leerlos con más comodidad, me quedé enganchada a una frase que abría uno de los textos. Era una cita de un libro de Viktor Frankl, titulado “El hombre en busca del sentido” (A Search For Meaning). Siempre que me pasa algo así, le presto atención, a ver dónde me lleva esa idea. De modo que garabateé algunas notas en el margen, aparté la hoja en cuestión para dedicarle un rato después de atender las cuestiones más importantes, y continué con los asuntos del día.

La carcajada sobrevino pocos minutos más tarde cuando lancé la página de inicio de mi navegador, que en mi caso es Yahoo, y leí el encabezamiento del titular de una noticia, que decía así:

¿Estrés postvacacional?  Si sufres una pequeña depresión, irritabilidad, insomnio y falta de todo…Tranquilo: se te pasará en 3 días…”

Recién llegada de unas vacaciones de mucho descanso, playita y vistas ideales, mi primera reacción fue tomarlo a chiste. Ya sabes, el típico artículo con que se llenan los huecos cuando no hay noticias de verdad. Pero no, resutó que no era chiste.

No es mi intención tomar a broma las preocupaciones de la gente, pero ¿no te parece irónico y, hasta cierto punto grosero, que en un mundo azotado por innumerables calamidades -naturales y fabricadas por nosotros, los humanos-, algunos de los comparativamente pocos afortunados que podemos tomarnos vacaciones, en vez de disfrutar del privilegio, recargar baterías y sentirse agradecidos, se estresen por tener que volver a sus vidas cotidianas? ¿No tienes la sensación de que algo no encaja en este cuadro?

El artículo seguía:

“Los perfeccionistas, las personas inseguras y quienes tienen previamente patologías psicológicas son las más afectadas por el estrés posvacacional propio de estos días, ya que son las que encuentran más problemas para adaptarse de nuevo a la rutina. La buena noticia es que, según los expertos, normalmente esta situación se supera en un máximo de tres días…” Según el psicólogo Ricardo Ros:  “Al 60 ó 70 por ciento de las personas les cuesta un poco adaptarse a la rutina después de estar de vacaciones durante un mes, pero normalmente en un día, dos o tres todos nos adaptamos”.

“¿60 ó 70%? Algo definitivamente no cuadra”, pensé. Entonces, la cita de Frankl que había apartado volvió a mi mente, y me parece que arroja algo de luz acerca de qué es eso que no cuadra.  Dice así:

Muchos de nosotros tenemos suficiente para vivir, pero nada por lo que vivir; tenemos los medios, pero no el propósito“. Viktor Frankl (1).

Las dificultades económicas derivadas de la actual coyuntura económica internacional, las largas jornadas laborales, el inicio de un nuevo curso escolar (o las compras/reuniones Navideñas, o la cuesta de enero, etc)… Montones de cosas que atender y el día que sólo tiene las mismas veinticuatro horas de siempre.

Resulta fácil que la actividad cotidiana y el ajetreo de la vida nos atrape hasta el punto de que sencillamente, sólo queda la inercia… y el stress, pero ¿realmente, tenemos una clara comprensión de nuestro destino? ¿Sabemos hacia adónde nos dirigimos? Y lo más importante, toda esa actividad y ese ajetreo ¿nos llevan donde deseamos ir? ¿nos acercan al objetivo? Porque sólo así cada paso que demos tendrá sentido -propósito-, y darlo, será fuente de alegría, y no de depresión.

(1) Viktor Frankl fue un neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la Logoterapia. La esencia de esta filosofía dice que muchas de las denominadas enfermedades mentales y emocionales son en realidad síntomas de una sensación subyacente de falta de significado, o vacuidad. La logoterapia la elimina a través de ayudar al individuo a detectar su misión en la vida. Encontrarás más información sobre la vida de este hombre singular aquí.


“Vintage Summer”. ©Image by Gabriella Fabbri


III Jornadas de Novela Romántica – Sevilla 2009

Septiembre 1, 2009

Las Terceras Jornadas de Novela Romántica empiezan a calentar motores.

Los próximos viernes 6 y sábado 7 de noviembre, Sevilla albergará por tercer año consecutivo, estas jornadas pioneras en España, informa uno de sus organizadores, la librería online Heartmaker, a través de su blog.

Será una nueva ocasión para analizar cómo ha evolucionado en España durante los últimos meses este género que tanto nos gusta, compartir opiniones e ideas con asistentes e invitados y charlar, charlar, charlar con viejos y nuevos conocidos…

De momento, no hay información disponible sobre el temario de las Jornadas, pero  para hacerte una idea de los asuntos interesantes que se abordan, puedes consultar los enlaces a continuación para echar un vistazo a las jornadas del año pasado:

El futuro del corazón – Sevilla 2008

El futuro del corazón – Sevilla 2008-II

El futuro del corazón – Sevilla 2008-III


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