Harlequin entra en el negocio de la autopublicación con DellArte Press

Noviembre 25, 2009

El gigante editorial Harlequin Enterprises Limited, anunció el pasado 17 de noviembre, la creación de Harlequin Horizons, una empresa de autopublicación para escritores de novela romántica y narrativa femenina, creada en asociación con Author Solutions, Inc. Tan solo siete días más tarde, la corporación elimina del nombre de la nueva división, toda mención a su conocida marca, y la cambia por DellArte Press.

En su comunicado original de prensa indicaban que aunque de todos los servicios relativos a la venta, marketing, publicación, y distribución de los libros se encargaría ASI, la empresa asociada, Harlequin seguiría los progresos de las ventas de los libros que se publicaran a través de la división (Harlequin Horizons) de cara a una posible selección para sus sellos tradicionales.

Los paquetes de publicación que ofrecían a los escritores a través de su web, continuán igual: van desde los $599 (básico) a los $ 1.599 (booksellers). Aunque, naturalmente, los servicios ofrecidos son variables, todos los paquetes incluyen el formateo digital para adecuarlo a los lectores Kindle (de Amazon) y Sony Reader.

La semana pasada, cuando me enteré, me pareció una buena noticia, especialmente teniendo en cuenta que en España tenemos a Harlequin Ibérica, pero a poco que indagué sobre el tema en internet resultó que la noticia no había sido bien recibida por escritores y lectores.

Quejas las había de todos los sabores, desde que Harlequin se había pasado al “Vanity Press” hasta acusaciones de “timo”. No obstante, intentando centrar el tema, las principales objeciones eran:

1. Que prestando el nombre a libros autopublicados, se desprestigia la marca (Harlequin), y con ello a las autoras publicadas bajo los distintos sellos de la casa.

2. Que daba lugar a que escritoras nóveles -o no conocedoras del mundo editorial- vieran el proyecto como una forma de atraer la atención de Harlequin y ser publicadas por alguno de sus sellos.

3. Que eligir asociarse con otra empresa en un modelo de impresión bajo pedido era una forma de ir a la caza de escritoras crédulas.
 
Pero lo que dejó más claro la magnitud del efecto de esta jugada de Harlequin Enterprises en el entorno de la novela romántica norteamericana fue la posición que al respecto ha asumido la todopoderosa RWA (Romance Writers of America), la más importante de las agrupaciones de autoras románticas de Estados Unidos. Uno de los principales beneficios de que disfrutan sus miembros es su ya famosísima Conferencia Anual, durante la cual RWA asigna gratuitamente recursos especiales a editoriales que publican a la manera tradicional y que reúnen los requisitos necesarios para optar a dichos recursos. Naturalmente quedan excluídas las empresas de autopublicación y las denominadas “vanity press” que permiten a cualquier escritor publicar mediante la contratación de paquetes editoriales de distinto coste (generalmente, alto). Del comunicado oficial de RWA, resulta que el lanzamiento de Harlequin Horizons ha puesto a Harlequin Enterprises fuera de las condiciones requeridas para dicha elegibilidad, y por tanto, si desean tomar parte en la Conferencia Anual, lo harán pagando por la asistencia, el espacio, y la publicidad directa de sus obras en los catálogos de la RWA. Y no dicen, pero queda implícito, que por lo tanto, también quedan fuera de sus Premios.

La sensación con que me quedé es que esta decisión de Harlequin ha dolido por el lugar que ostenta entre las escritoras y lectoras del género en Estados Unidos, por su fama de “escuchar” a sus clientes (las lectoras) y darles lo que piden, lo que a su vez ha redundado en la oportunidad y el nivel de exposición que la empresa ha ofrecido a tantísimas autoras de novela romántica. Era como si se sintieran traicionadas.

Sin embargo, Harlequin no es la primera ni la única editorial que apuesta por este modelo de negocio. Otras editoriales importantes mantienen intereses económicos en el entorno de la autopublicación (o directamente, la llamada “vanity press”) a través de alianzas -Random House/Xlibris, Amazon/CreateSpace, Barnes&Noble/Smashwords-, y eso no parece haber dañado su prestigio ni el de las autoras publicadas por la vía convencional.

Las acusaciones, a mi entender, no se sostenían. Menos aún en USA, donde este modelo de negocio lleva instalado varios años. Es obvio que para que una novela publicada por Harlequin Horizons -ahora DellArte Press- atraiga la atención de la casa matriz, las ventas tendrían que ser más que importantes. Y aunque, sin duda, hay personas crédulas, eso no convierte en estafas sus errores de juicio. Por otra parte, si una novela sin apoyos editoriales consigue tal repercusión ¿de qué manera estaría desprestigiando a las de las autoras publicadas por Harlequin? Los paquetes de publicación no son gratuitos, precisamente. ¿Que “diluye” la marca? Es posible, pero en todo caso sería una estrategia equivocada, no una estafa.

Imagínate mi sorpresa cuando hoy, verificando que el enlace de Harlequin Horizons que incluyo en esta entrada funcionara correctamente, veo que me redirecciona a la web de una empresa distinta, en la que no hay rastro de la palabra Harlequin en ninguna parte. Inmediatamente me puse a buscar información que explicara lo sucedido… y voilà, este artículo de Publishers Weekly despeja las dudas: fue la reacción de la RWA, que dejo a la alta plana de Harlequin “consternada”, lo que los llevó a cambiar el nombre de la nueva división.
  
En fin… A riesgo de que parecer ingenua, diré que la alianza editorial me sigue pareciendo algo positivo -se llame como se llame-. Estoy convencida de que la diversidad nos enriquece, que la competencia no es una amenaza -todo lo contrario-, y que cuanto mayor sea el abanico de posibilidades a la hora de elegir, mejor.

 


Innovación y novela romántica.

Noviembre 18, 2009

En las III Jornadas de Novela Romántica se ha abordado nuevamente el asunto de la necesidad de que las escritoras del género en castellano planteemos nuevos escenarios, personajes, y estilos. Diferenciación, dicen, es la palabra clave, pero ¿qué se entiende, exactamente, por “nuevos” planteamientos? ¿Hasta qué punto podemos abrir el abanico sin salirnos de los parámetros que buscan las lectoras al momento de seleccionar una novela? Y especialmente, ¿está el mercado romántico -lectores y editoriales- preparado para dicha innovación?

Empezaré por aclarar que ya encuentro innovador poder pararme delante de las estanterías dedicadas al género en mi librería habitual y encontrar historias románticas narradas por escritoras españolas. Da igual dónde se ambiente o quiénes sean los personajes, para mí son sus voces lo que las hace diferentes. Y además, me parece increíble verlas allí. Si lo piensas bien, es algo que hace tan sólo tres años no era posible.

También diré que, personalmente, creo que el género en español áun está en pañales -me refiero a que son pocas las autoras publicadas y pocos los títulos que se han publicado-, y que no creo que estén dadas las circunstancias adecuadas para hablar de innovación: la coyuntura económica internacional ha propiciado que un mercado “conservador” como el editorial, se haya vuelto aún más conservador.

Pero, volviendo al encabezamiento de esta entrada, ¿qué entendemos por “nuevos” planteamientos y hasta qué punto nos permite “innovar” un género con requisitos tan definidos como el género romántico? Presentar héroes estilo Bardem, en vez de estilo Beckham o escenas en la Playa de la Concha, en vez de en Bora Bora, estaría muy bien -para el que le guste-, pero ni tengo claro hasta qué punto podríamos llamar a esto “innovar”, ni mucho menos aún que las lectoras lo perciban como tal. 

Luego, está la cuestión del mercado. No creo que las aficionadas a la novela romántica busquen algo distinto; más bien al contrario, creo que adoran el género, siguen fielmente a las autoras con cuyo estilo conectan, y como desde hace tres décadas lo que les llega masivamente es romántica anglosajona traducida, eso es lo que disfrutan y buscan. Eso es a lo que están acostumbradas. ¿Que puede cambiar con el tiempo? Desde luego, pero aún no lo ha hecho. Y ésto nos lleva al siguiente punto.

¿Qué sucede con las editoriales y la innovación? Bueno, creo que para comprenderlo no hace falta más que echar un vistazo a los títulos publicados de autoras españolas, y analizar cuántas se salen de la fórmula convencional, y en qué medida. Hay casos -editores jóvenes con proyectos innovadores-, pero el mundo editorial en general, no se caracteriza por arriesgar. Van sobre seguro y si una fórmula les funciona, repiten. Como cualquier negocio. ¿Que puede cambiar? Con el tiempo las fórmulas que funcionan pueden cambiar, sí. A medida que las lectoras descubran la novela romántica en español y les guste, y eso se vea reflejado en las cifras de ventas, la balanza se irá inclinando a nuestro favor.

Para mí la clave, hoy por hoy, no está en la diferenciación, sino  en el tiempo.

 


Lectoras juveniles de novela romantica.

Noviembre 11, 2009

Crece el número de lectoras juveniles de novela romántica en España.

twilightHace varios meses, cuando publiqué la entrada Saga Crepúsculo; ¿por qué engancha?, una de las cosas que más me sorprendió fue que, tanto en otros blogs como en el mío, los comentarios que dejaban los visitantes coincidían en un aspecto positivo de la saga: que gracias a ella, millones de adolescentes en todo el mundo se habían iniciado como aficionados en la lectura de ficción en general, y de novela romántica, en particular. Yo me animaría a añadir que también acercó el género a muchas mujeres adultas; Crepúsculo la leyeron multitud de jovencitas, y también sus madres.

Esta realidad se vio recogida en USA en los datos de 2007, sobre hábitos de compra de libros: las lectoras de edades comprendidas entre los 14 y los 24 años constituyeron el grupo que concentraba el mayor porcentaje de preferencia por el género (23,9%), seguido del de lectoras con edades comprendidas entre los 55 y 64 años, con el 22,4%. ¿Pero, cómo son las cosas en España?

Cuando filtré y compilé los recursos online dedicados a novela romántica que aparecen en mis Conexiones Románticas encontré llamativo que con diferencia de cuatro meses escasos entre sí, se hubieran creado -por parte de gente muy joven, por cierto- dos recursos específicamente centrados en el tema: letrasyescenas.com, que cubre romántica juvenil y adulta, y juvenilromantica.es, que se dedica exclusivamente a romance juvenil.

Este fin de semana pasado, durante las Jornadas de Novela Romántica en Sevilla, mi sorpresa fue mayúscula al comprobar que el público juvenil es mucho más que meramente representativo, y que no sólo lee romance juvenil; dominan la romántica, devoran sus sagas, novedades y reediciones, y son lectoras muy ávidas.

Así que de regreso en casa, y a falta de estudios españoles de mercado que me orientaran, le dí vueltas a la idea de cómo averiguar, aunque fuera de forma aproximada, la dimensión del colectivo que estas jóvenes lectoras representan… y me puse al tajo. En esta ocasión la sorpresa fue SORPRESA.

Utilizando un analizador de tráfico (Alexa) he sabido que Juvenil Romántica -una web en formato blog que existe hace poco más de año y medio- ostenta el puesto 9.369 del ranking español por tráfico, y el 275.880 del ranking general (toda la web). El 65% de sus visitantes procede de España.

¿Que estas cifras no te dicen nada?

Vale. Si eres aficionada a la novela romántica sabrás que la web temática española mejor rankeada es Autoras en la Sombra. Según el mismo analizador de tráfico, Autoras ocupa el puesto 7.011 del ranking español, y el 182.594 del ranking general. ¿Qué tal, ahora?

Como dijera aquel conocido torero: “en dos palabras, im-presionante”.

¿No te parece? ;-)


Sobre novela romántica, críticas divertidas y sinopsis irrepetibles

Noviembre 4, 2009

tallerEsta semana es especial para las personas que por profesión o por afición estamos relacionadas con el mundo de la novela romántica, y en mi caso podría perfectamente colgar el cartel de “cerrado por Jornadas” ¹ (¡o publicarlo en una entrada!). Sin duda, estoy en frecuencia romántica total, pero…

Regresé de casualidad a un blog que hacía algún tiempo que no visitaba, y pasé un rato tan bueno leyendo una crítica salada, salada -desternillante, diría- sobre una novela romántica que se publicó este verano, que decidí dedicarle estas líneas.

A pesar de que hay críticas para todos los gustos (y disgustos), estoy convencida de que es posible “criticar” con gracia, y  creo que las aficionadas conocemos muy bien qué aspectos del género han mejorado, y cuáles no, y somos las primeras en tomarnos con humor una frase desafortunada de la autora -o pésimamente traducida-, o una de esas portadas infames…

En este caso, la crítica arremete contra la sinopsis y le dedica el párrafo final a la portada, que también se las trae. No es la primera vez que hago referencia a un texto escrito por este blogger; el anterior también me pareció muy divertido pero éste, te aseguro, no tiene desperdicio. Así que te dejo con Amar a Morgan; a ver qué te parece.

Yo, desde luego, me he reído lo que no está escrito ;-)

¹ Me refiero a las III Jornadas de Novela Romántica que se celebrarán en Sevilla los próximos días 6 y 7 de noviembre, evento del que encontrarás más información aquí.

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Image by WorldofLongmire. ¿Conoces las portadas de Longmire? ¿No? Son para partirse…


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